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Tratamiento del mal aliento en Gilroy, CA

Ilustración de una lengua y un corte de diente con espirales verdes que representan el mal aliento
El mal aliento suele comenzar con bacterias en la lengua y las encías.

El mal aliento, también llamado halitosis, puede resultar vergonzoso, especialmente cuando está con sus seres queridos o en una reunión de negocios. No es de extrañar que los estantes de las tiendas estén repletos de chicles, pastillas de menta, enjuagues bucales y otros productos diseñados para combatir el mal aliento y mantener una sensación de frescura en la boca. Sin embargo, muchos de estos productos son medidas temporales y no abordan directamente la causa del mal aliento. Ciertos alimentos, problemas de salud y hábitos de cuidado bucal se encuentran entre sus causas. En muchos casos, usted puede mejorar su aliento con un cuidado bucal adecuado y constante. Si las medidas sencillas de cuidado personal no resuelven el problema, debe programar una cita en nuestro consultorio, ya que puede haber una causa subyacente.

Los olores del mal aliento varían según su origen o la causa subyacente. Aunque la mayoría de los pacientes suelen tener solo un caso leve de mal aliento que puede resolverse con una rutina adecuada de cuidado bucal en casa, hay casos que requieren la intervención de un profesional dental. Si bien es importante consultar con nuestro consultorio cualquier inquietud para mayor seguridad, estas son las principales causas del mal aliento:

  • Alimentos | La descomposición de las partículas de alimentos entre los dientes y a su alrededor puede aumentar la cantidad de bacterias y causar un olor desagradable. Comer ciertos alimentos, como cebollas, ajo y algunas especias, puede causar mal aliento. Después de digerir estos alimentos, pasan al torrente sanguíneo, llegan a los pulmones y afectan el aliento.
  • Tabaco | Fumar produce un olor desagradable característico en la boca. Las personas que fuman y quienes consumen tabaco de uso oral también tienen más probabilidades de padecer enfermedad de las encías, otra fuente de mal aliento.
  • Higiene dental | Si no usa hilo dental y no se cepilla los dientes al menos dos veces al día, quedan partículas de alimentos en la boca que causan mal aliento. Sobre los dientes se forma una película incolora y pegajosa de bacterias, llamada placa. Si no se elimina con el cepillado, la placa puede irritar las encías y, con el tiempo, formar bolsas llenas de placa entre los dientes y las encías (periodontitis). La lengua también puede retener bacterias que producen olores. Las prótesis dentales que no se limpian con regularidad también pueden albergar bacterias causantes del mal olor y partículas de alimentos.
  • Sequedad bucal | La saliva ayuda a limpiar la boca al eliminar las partículas que causan olores. Una afección llamada sequedad bucal, o xerostomía, puede contribuir al mal aliento porque disminuye la producción de saliva. La sequedad bucal ocurre de manera natural durante el sueño, lo que provoca el «aliento matutino», y empeora si duerme con la boca abierta. La sequedad bucal crónica puede deberse a problemas de las glándulas salivales o a otras enfermedades.
  • Medicamentos | Algunos medicamentos pueden producir mal aliento de forma indirecta al contribuir a la sequedad bucal, mientras que otros se descomponen en el organismo y liberan sustancias químicas que se expulsan con el aliento.
  • Infecciones | El mal aliento puede deberse a heridas quirúrgicas después de una cirugía bucal, como la extracción de un diente, o a caries, enfermedad de las encías o llagas en la boca.
  • Afecciones de la boca, la nariz y la garganta | En ocasiones, el mal aliento puede originarse en pequeñas piedras que se forman en las amígdalas y están cubiertas de bacterias, así como en infecciones o inflamación crónica de la nariz, los senos paranasales o la garganta.
  • Otras causas | Algunas enfermedades, como ciertos tipos de cáncer, y afecciones como los trastornos metabólicos pueden causar un olor característico debido a las sustancias químicas que producen. El reflujo crónico de los ácidos del estómago (enfermedad por reflujo gastroesofágico, o ERGE) también está asociado con el mal aliento.

Algunos pacientes se preocupan por su aliento aunque tengan poco o ningún olor bucal, mientras que otros tienen mal aliento y no se dan cuenta. Como es difícil evaluar cómo huele su propio aliento, pídale a un amigo cercano o a un familiar que lo confirme si sospecha que puede tener mal aliento. Si tiene mal aliento, revise sus hábitos de higiene bucal. Intente hacer cambios en su estilo de vida, como cepillarse los dientes y la lengua después de comer, usar hilo dental y beber abundante agua. Si el mal aliento persiste, llame a nuestro consultorio.

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